Día de los trabajadores

A todas/os las/os cras/os todas/os

¡¡¡Felíz día!!!

El primero de mayo nunca es un día más, siempre es y será nuestro día, verdaderamente nuestro. Ante todo es la representación de nuestro orgullo por sentirnos parte de la clase trabajadora; clase que ha hecho todos los sacrificios y que ha dado sus mejores hijas/os, por la mejora de sí y de la sociedad en su conjunto.

Es interesante recordar un hecho puntual pero no por ello menos simbólico: las huelgas mineras en Uruguay 1 fueron alentada por 200 italianos presuntamente anarquistas de los que la historia no detalla ningún dato más. Lo más interesante fue que, lo ocurrido en Cuñapirú, aconteció seis años antes de los Mártires de Chicago y casi treinta antes de la primera huelga general.

No hay innovaciones, con Valentines y Aratirí quieren repetir la experiencia,  y eso es algo que la vida ya nos ha demostrado: resultados nefastos para los intereses de nuestro pueblo, no así, para los de las multinacionales de turno. Porque no hay guerra pero sigue la lucha2.

Nunca será un día más, siempre será un día de memoria por las luchas pasadas y de reestructuración por las que vendrán.

Este 2014 está marcado por ser un año electoral; es el año en que la clase trabajadora escucha muchas de las cosas que quiere oír, pero sabe que NO existe ninguna certeza, nada asegura cumplimientos.

A esta altura, ya sabemos que a la suerte hay que ayudarla y que a los hechos negativos hay que transformarlos, no contemplarlos; para todo eso es que tenemos herramientas como nuestros sindicatos que constituyen la concreción de la unidad, es el ejemplo por antonomasia de los iguales organizados en defensa de sus derechos, buscando los cambios para una sociedad mejor, más justa y aunque sea muy repetido: más SOLIDARIA.

 ¿Cómo nos encuentra este 1º de Mayo en un año los albures electorales?

En nuestro caso en particular, suenan y resuenan palabras como: sustentabilidad, viabilidad, productividad, equilibrio financiero, optimización de los recursos, todas metas muy loables e importantes, pero cabe la pregunta de rigor: ¿Y los trabajadores, dónde entramos?

Evidentemente sin nosotros no hay cambios posibles ni sustentables. Más allá o más acá de objetivos no sincronizados, planes sin perspectivas reales, precarizaciones e intranquilidades varias, como consorcios, estudios actuariales, etc. no se aprecian reales cambios de estructuras, porque no hay reales intenciones de mejorar la institución. Prueba de ello es que no hay participación efectiva de los trabajadores ni en órganos consultores, ni por supuesto en ámbitos de decisión.

 ¿Puede la Caja continuar sin un gran debate en el que participen todos los actores implicados? Solamente de esa manera se podrán obtener los grandes ejes de la transformación de modo de generar el camino real que urge para el bien del futuro de los afiliados y trabajadores.

No hay colectivo que funcione sin un plan.

No hay plan que pueda funcionar sin sus trabajadores.

No hay trabajadores que puedan ejercer como tales si no se respetan sus derechos y si no se permite la discusión amplia, democrática y sin exclusiones.

Solamente la clase trabajadora podrá construir una seguridad social integeneracional, solidaria y sin fines de lucro.

Sin lugar a dudas hoy en día se siguen presentando desafíos históricos, de nuestras acciones realizadas hoy dependerá el mañana.

Por eso decimos viva el 1º de Mayo,  viva los que lucharon y los que luchan por construir un futuro mejor.

Salud.

 

1Extraído de revista mensual Ajena.

2Canción de caminantes M.Walsh