Y si encima salís bueno, te cobran… 5 años más

La empecinada vida marcó la verdad

En el invierno pasado decíamos que había acuerdos y hasta posibles proyectos orientados a aumentar los años de trabajo de la tasa de reemplazo.

Desgraciadamente o no, simplemente de manera previsible, este es el plan para solucionar todos los males y así poder seguir desarrollando un modelo que ya no solo demuestra más de lo mismo si no que se supera: es la peor versión de lo mismo.

El presidente de la Caja de Profesionales, en una gala desarrollada en el Teatro Solís en conmemoración de los 60 años de dicha institución, dijo: “la reforma que se presentará estará guiada por un trabajo ‘con valores y técnico’ que asegure la viabilidad por ’60 años más’”1. Destacamos que el evento contó con la presencia del señor Presidente de la República y autoridades varias.

¿Será que nuevamente la CJPPU actuará como punta de lanza de un nefasto proyecto para los intereses populares?

Casualmente el gobierno electo tiene el mismo discurso, pretenden instalar la idea de que el envejecimiento de la población creará un problema casi sin salida, y que la solución estaría en postergar el retiro y en modificar la tasa de reemplazo.

La causal jubilatoria mínima hoy es de 60 años de edad y 30 de trabajo (en la CJPPU al trabajador funcionario se le exigen 35 años de trabajo). Se afirma que habría una gran participación de los involucrados, pero ya se está marcando la cancha. Empezaríamos a discutir pero sería con las antedichas reglas ya impuestas: trabajar y aportar 5 años más para cobrar 5 años MENOS y además, para que las cuentas le den bien al sistema financiero internacional, jubilarte con menos porcentaje. Obviamente un plan genial para los intereses que no son los del pueblo, esto marca sin duda que este problema nos atañe a trabajadores, jubilados y estudiantes. Repercutirá en la sociedad toda, tenemos que tomar conciencia de la magnitud de lo que se plantea, de los cambios negativos que traerá como consecuencia a la sociedad en su conjunto. Ya se dice por ahí, que podría ser gradual, ¿será para que no nos asustemos mucho? ¿Alguien pone sobre la mesa el impacto que esos 5 años tendrá en los jóvenes que están intentando ingresar al mercado laboral?

Sí a eso le agregamos el anuncio del papel que se le quiere dar a las AFAPS en esta etapa, financiando indirectamente y no tanto, las nuevas inversiones (hasta entrando en el juego de la tómbola hipotecaria), entenderemos todo lo macabro de este plan.

Creemos que empezamos a entender quién pagará éste "liberal/desarrollismo". Ideología que supuestamente traerá las grandes y definitivas soluciones que la gente necesita. Por supuesto que no será para engordar patrones ni al sistema financiero internacional ni a todas las colaterales que andan por ahí, faltaba más. Esto es para nuestro beneficio y el de nuestros hijos ¿a quién se le puede ocurrir otra cosa que no sea beneficio puro para el pueblo? La manera más suave y elegante de calificarlo es afirmar que resulta un poco perverso, un poco.

En esta era digital dónde la vida del hombre se caracteriza por lo descartable lo efímero, todo dura poco. Hasta no hace mucho se era empleado público y se tenía un horizonte de seguridad, lo mismo para un contador, un médico, recibirse y jubilarse era un camino derecho lleno de seguridad. Hoy no es tan así, se cambiaron las reglas del juego en la mitad del partido, de lo seguro a lo incierto. Se tienen muchas cosas materiales, pero NO se sabe que puede pasar mañana. Todo tiene que ser sustentable, sin embargo la vida laboral del trabajador, del que lo fue y del que lo será, parecería que NO lo tiene que ser tanto. Se trabaja toda la vida y se espera jubilarse para tener un retiro tranquilo, cómodo y confortable.

Lo lógico sería poder hacer aquello que la actividad laboral fue postergando, pero NO es así. Hoy hay que rebuscarla porque NO da. Si este modelo se continúa fortaleciendo, los jubilados tendrán un panorama sin posibilidades fuera del sistema de rebusques. En éste mundo, el sistema capitalista hace que domine la incertidumbre, muy bien manejada por sus articuladores locales: "Es lo que se puede", "Es lo que hay valor", "Hay que administrar lo que quede", “todos tenemos que ajustarnos un poco el cinturón”, son frases que escuchamos todos los días. El viejo cuento de agrandar la torta para luego repartir... historias muy usadas que sólo cambian de color.

Reconozcamos que no es nuevo, ya lo dijo el Presidente José Mujica en el año 2011: "Vendrán gobiernos que tendrán que elevar la edad de jubilación y a nadie le va a gustar y todos van a patear y no será éste gobierno." Creemos que nos avisó que será éste, queremos aclarar que no es un problema de si nos gusta o nos disgusta, es un poco más complejo, es por aquello de si es justo o no lo es. Siempre se aprieta para el mismo lado y nunca a los que realmente se llevan las ganancias.

No es un hecho puntual, se nos muestra el sistema descarnado tal cual es, sin sus operaciones marketineras que lo maquillen, Cuanta vigencia continúa teniendo aquella vieja frase que parece guiar este modelo: socializar las perdidas y privatizar las ganancias.

Para ir armando una verdadera reforma popular, es necesario que todos los involucrados participen en igualdad de condiciones, sino sólo seríamos un circo avalador.

Reiteramos: solamente de la unión de jubilados, pensionistas, trabajadores y estudiantes, saldrá la concreción de un proyecto alternativo que encuentre las soluciones reales y dignas para la sociedad en su conjunto.

Por todo esto decimos:

No a la suba (de los años para jubilarse)
Sí a un retiro digno
Sí a un futuro digno (para los jóvenes)

Sólo la organización y la lucha nos dará soluciones.

Seguiremos informando a medida que éste gran frente en defensa de nuestros derechos se vaya conformando.


1 Reseña publicada en el Semanario Búsqueda