Todos somos Grecia

En 1981 Grecia hizo efectivo su ingreso a la Unión europea. Progresivamente fue adhiriendo a sus mecanismos concretos, incluyendo la adopción del euro como moneda. La dependencia de Alemania, verdadero líder económico del área se fue consolidando y agravando.

La mayor apertura comercial al ingreso de todo tipo de mercancías incrementó aún más la deuda pública gestada durante la dictadura militar fascista apoyada por Estados Unidos.

En 2009 trascendió que la deuda griega era superior a la declarada oficialmente. Cuando se evidenció el maquillaje de cifras, los acreedores se asustaron y los organismos internacionales reiteraron su cóctel tradicional de recomendaciones.

La economía se subordinó totalmente al objetivo de garantizar los créditos de los prestamistas. Desde el 2010 comenzaron los “planes de rescate” acompañados de “ajustes” que significaron una fuerte transferencia de ingresos desde el pueblo a los Bancos acreedores que acumularon ganancias mediante intereses leoninos.

Las denominadas políticas de austeridad propiciadas por la troika conformada por la Unión europea, el FMI y el Banco Central europeo acentuaron la recesión. Los resultados fueron catastróficos El PBI acumuló un descenso del 25% y el desempleo se disparó. La crisis incrementó la misma deuda que se pretendía afrontar. Su magnitud llega 316.000 millones de euros.

Hasta que el pueblo griego, exhibió dos mojones enorme dignidad. Votó un nuevo gobierno cuya bandera electoral fue la oposición a las políticas económicas de la troika y frente al chantaje de los organismos internacionales dice NO.

En otro extremo del orbe diversos países de América latina en el marco de la aplicación de políticas emanadas del denominado Consenso de Washington fueron gestando deudas públicas similares, es decir con una gran parte ilegal, injusta e impagable. Hasta en el seno de Estados Unidos, ciudades como Detroit, Nueva Jersey, manifiestan graves problemas financieros. Puerto Ricoi con una deuda superior a los 70.000 millones dólares declara la imposibilidad de afrontarla.

De alguna manera todos los pueblos somos Grecia.

i En realidad Borinquen

José Rocca

http://joserocca.org/presupuesto-e-inversiones/