“Philomena" De Stephen Frears: Una Historia Veridica y un Film Atendible

 

 Ya pasó la entrega de los Oscar, Doce Años de Esclavitud ganó como mejor película y Ellen de Generes se destacó,  como era de esperar, como inspirada y divertida conductora del gran evento.  Philomena, que entre otras nominaciones competía como mejor película

y que tenía a su protagonista, Judi Dench, como candidata al Oscar a la mejor actriz, finalmente no obtuvo los galardones, como también podía suponerse ya que eran otros los favoritismos. Pero hay varias razones para dedicarle una hora y media a esta producción basada en una historia real.

 La primera de ellas puede resultar extrínseca al relato, y se ubica en el nombre de su director, Stephen Frears, un hombre que en tres décadas de carrera ha dirigido algunos filmes memorables (Las relaciones peligrosas, La señora Henderson presenta, La Reina). Pero es la combinación entre una historia dura y verídica y las interpretaciones de los dos actores principales (Dench y Steve Coogan) la que en definitiva nos debería colocar en la butaca del cine o en el living de casa cuando esté disponible el dvd, o la emitan por el cable.
 Philomena narra la historia de una madre adolescente que, medio siglo atrás y viviendo con otras jóvenes en un convento de la verde Irlanda, debió entregar casi forzadamente –ya que dio su consentimiento en un contexto especial- a su hijo en adopción. Durante todos los años posteriores a ese triste episodio de su vida ella ocultará esa pérdida, incluso cuando ya fuera del convento y en la adultez ve felizmente crecer a una hija,  producto de otra relación.  Esa hija no sólo estará ahí más tarde para ella, sino que a los cincuenta años del episodio del hijo perdido y cuando Philomena finalmente decida abrir esa puerta hasta ahora herméticamente cerrada, la ayudará en su decisión de búsqueda.
 La protagonista se contactará entonces con Martin, un periodista algo pagado de sí mismo que supo integrar el staff de un gran medio público y es ahora free-lance, y la relación que progresará entre ellos –trabada entre seres de diferentes ámbitos- enriquecerá una historia a la que el prestigioso Frears le evitará, casi siempre, los lugares comunes o los golpes bajos.  No conviene anticipar obviamente, el resultado de la búsqueda emprendida por estos inesperados socios.
 Recomendamos entonces Philomena, por la historia, el guión, el mensaje y la muy buena dirección, pero también por Judi Dench, una actriz que con sus diferentes registros (puede ser la jefa de James Bond o una figura histórica sin ningún problema) ilumina con su presencia los escenarios por los que camina.
(Philomena, drama, origen Reino Unido).

                                                              Espectador X